Para esta XV Feria Nacional de Bahía Inglesa, cada artesano interpretó el remolino a su manera. Y el resultado está aquí: piezas que nacieron de una misma idea pero que cuentan historias distintas, cada una con su propio sello.
Porque el remolino no es solo una forma bonita, es movimiento, es tradición que gira y se renueva. En cada obra hay un oficio, un territorio y una memoria que se entrelazan, mostrando que la artesanía chilena sigue viva, transformándose y proyectándose hacia adelante.
Estas son las manos y las historias detrás de cada remolino.































































